En un contexto de cambio climático, construir y mantener infraestructuras resilientes es un imperativo al que el modelo de concesiones responde a la perfección.
En 2024, VINCI Concessions realizó un estudio de vulnerabilidad en más de 80 de sus entidades. Gracias al mapa de riesgos obtenido a partir de esta evaluación, puede elaborar planes de adaptación, priorizando las infraestructuras que presentan los mayores riesgos, con el fin de planificar los trabajos necesarios para abordar los riesgo, ya sea de crecida o de estrés hídrico, en función de la ubicación geográfica. En cada una de las actividades de VINCI Concessions, se realizan estudios específicos y obras según los riesgos identificados. Tras haber efectuado un estudio de resiliencia en 2022-2023 (evaluación de vulnerabilidades), LISEA, operador de la línea de alta velocidad Sud Europe Atlantique, elaboró en 2024 su plan de adaptación frente a los fenómenos climáticos que puedan producirse en los próximos años, especialmente el riesgo de incendio forestal. Por su parte, VINCI Railways ha desarrollado, con la participación de VINCI Energies, un sistema de detección de incendios forestales utilizando la inteligencia artificial que se irá implementando gradualmente en los tramos más vulnerables de la línea. VINCI Concessions vela por la resiliencia de las infraestructuras en todo el mundo. En Perú, VINCI Highways, concesionario de dos vías rápidas en Lima, ha efectuado trabajos de estabilización de taludes en los márgenes del río Rímac para prevenir los riesgos de los efectos de las crecidas, sobre todo en previsión del fenómeno El Niño.
En Japón, el aeropuerto internacional de Kansai, una infraestructura única construida en una isla artificial de la bahía de Osaka, colabora estrechamente con el mundo académico (el Instituto de Investigación para la Predicción de Desastres Naturales de la Universidad de Kioto y el Departamento de Ingeniería de la Universidad de Kumamoto) y ha podido modelizar los efectos del tifón Jebi de 2018, gracias a lo cual los equipos han adquirido nuevas competencias en anticipación y resiliencia, y obtenido conocimientos avanzados para aumentar su resiliencia en caso de fenómeno natural excepcional, en particular dotándose de estructuras de hormigón en forma de tetrápodo, especialmente diseñadas para disipar la energía de las corrientes marinas.
Gracias al modelo de concesión, se invierte y actúa en el ciclo de vida completo de las obras e infraestructuras, desde una perspectiva de adaptación y de resiliencia.
Entre 2019 y 2020, VINCI Autoroutes realizó junto a Carbone 4 un estudio de criticidad global de toda su red a partir del método de referencia L3 del Cerema (Centro de Estudios y Conocimientos sobre Riesgos, Medio Ambiente, Movilidad y Ordenación Urbanística). Este estudio exhaustivo incluyó tres horizontes temporales (historial 1996-2005, futuro centrado en 2035 y futuro centrado en 2085) y dos hipótesis de evolución climática para 11 riesgos climáticos (precipitación-escorrentía, inundación- crecida violenta, sequía, calor extremo…), que se compararon con 14 componentes de la infraestructura (obra de ingeniería, calzada, muros…). Con este estudio macroscópico se pudo identificar, en los 4 443 kilómetros de red, el nivel de criticidad de los componentes de la infraestructura frente al cambio climático y su futura evolución, así como aislar los riesgos más apremiantes para la infraestructura y sus tramos más expuestos. Según las conclusiones, las crecidas-inundaciones y los incendios constituyen los riesgos más destacados, mientras que los tramos de autopista del área mediterránea son los más expuestos (mayor criticidad), con un significativo empeoramiento en el noroeste de la red en el horizonte temporal centrado en 2085. Para seguir obteniendo datos, en 2024 VINCI Autoroutes confió a Callendar un nuevo análisis de la exposición a la evolución de los riesgos de inundación, incendio, calor extremo y contracción-expansión de arcillas en toda su red. Se trata de la evolución de la exposición usando la hipótesis de referencia de la TRACC (Trayectoria de calentamiento de referencia para la adaptación al cambio climático) publicada en 2023 (GWL30, calentamiento global de + 3°C en 2100 a nivel mundial, con + 4°C en 2100 en Francia metropolitana).